Residentes de La Nueva Barquita se sienten agradecidos por sus nuevos hogares ante la amenaza de Irma

SANTO DOMINGO. Entre residentes de La Nueva Barquita la amenaza del huracán Irma no infunde temor, mucho menos el río Ozama, mientras en Los Coordinadores, parte de La Barquita Norte, La Ciénaga, Los Guandules y Los Tres Brazos el desasosiego se apodera de sus habitantes en la medida que avanzan las horas.

En La Nueva Barquita dice sentirse segura y muchos agradecen primero a Dios y luego al presidente Danilo Medina por haber terminado con el calvario de las inundaciones de sus casas cada vez que llovía.

Luz María Fermín, una de las beneficiadas con un apartamento, dijo que ahora se sienten bien y no se asustan, pero que ahora están en buenos apartamentos donde nunca subirá el río.

“Yo le voy a decir la verdad, primeramente le doy gracias al Señor porque le dio la habilidad y la inteligencia al presidente Danilo Medina que se esforzó por nosotros los pobres y nos sacó de ahí abajo porque ahora hubiésemos tenido una pesadilla enorme buscando a donde nos íbamos a meter”, dijo Juan Carlos Valdez.

Indicó que viven en apartamentos confortables y seguros, sus hijos tienen espacios para jugar y hasta mucha gente está cambiando sus semblantes, “ahora se ven más limpiecitos” y lo que hay que orar por aquellas familias que están en el peligro como ellos lo que estaban antes.

Virginia López si hubiese estado en La Vieja Barquita un día como hoy estuvieran amarrando zinc y recogiendo sus enseres para que el río no los dañara.

“Fueron 34 años que vivimos así, yo solo le pido a Dios haga su obra y proteja a los que no tiene su casa…ya todos mis vecinos estaos aquí, yo no tengo miedo”, dijo.

En tanto que Domingo Antonio Polanco también agradeció a Dios y al presiente Danilo Medina por la vivienda en donde vive, sin temor de que se les dañen sus propiedades y sin peligro.

Pero en las casas que quedan de La Barquita Norte las expresiones son distintas. Aquí el temor persiste y la gente aclama a Dios para que el río no se ensañe con ellos como lo hace cuando llueve mucho.

Entienden que ahora que la mayoría de las viviendas no existen hay más posibilidad de que el río Ozama llegue directamente a sus viviendas.

“Nosotros no estamos preparados ni para recibir un vaso de agua”, dijo Iraida Espinosa, en tanto que dijo que está asustada por el huracán con sus tres niños.

“No sabemos para donde vamos a coger cuando ese río venga y suba, eso sube de repente y yo tengo tres niños, para dónde lo voy a llevar? se preguntó y agregó que no puede salir lejos de la casa porque después que se llevaron la mayoría de las familias de La Nueva Barquita los ladrones viven acechando para robarle lo poco que tienen.

Igual situación viven decenas de familias próximo al lugar, pero en el sector conocido como Los Coordinadores donde el rio Ozama penetra a las viviendas hasta taparlas cuando se desborda

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