LA VANIDAD EN LA BIBLIA

ROMANOS 8:20 Y EFESIOS 4:17

Introducción: Fuimos creados para la gloria y alabanza de nuestro Creador y su resultado es saber que estamos completos en El, manifestando su vida carácter y comportamiento. En la realidad de hoy no es así, la humanidad al apartarse de su Progenitor y sus principio, se ha desenfocado de su naturaleza y ha buscado fuera de Dios el querer sustituir lo pleno y perfecto, por lo vano y transitorio y hemos caído en esté mal que nos hechiza.

I. QUÉ ES VANIDAD :

Vanidad es sinónimo de presunción, envanecimiento y arrogancia. Como tal, la palabra proviene del latín vanĭtas,

vanitātis, que significa ‘cualidad de vano. En este sentido, la vanidad puede hacer referencia a la actitud de quien sobrevalora sus propias habilidades, atributos y conocimientos y en consecuencia, desarrolla un concepto de sí mismo tan exagerado que se cree superior a los demás, y se jacta y vanagloria frecuentemente frente a otros.

II. CUANTAS VECES APARECE LA PALABRA VANIDAD EN LA BIBLIA.

El término “vanidad” aparece 75 veces en la Biblia (Reina-Valera 1960). Su uso es mayoritario en el libro de Eclesiastés (28 veces), siguiéndole Salmos (10 veces). Otros libros como Isaías y Jeremías empatan con 8 registros de esta palabra.

III. CUAL ES EL SENTIDO QUE LE DAN ALGUNOS ESCRITORES A LA VANIDAD EN LA BIBLIA.

* El los Salmos, “vanidad” se usa como un adjetivo de la naturaleza humana; pasajera, mortal, perecedera y débil. Figura, también, asociada a la necedad o mentira (Sal. 144:8)

* En Eclesiastés, (Ecl. 12:14). Alude también al esfuerzo humano por buscar y construir la felicidad por sus propios medios; proyecta la fugacidad del gozo para quien lo busca sin Dios (Ecl. 2:1, 11). Incluso el conocimiento y la riqueza, como base de nuestro intento por darle sentido a nuestra vida.

* En Isaías se refleja la idolatría (Is. 41:29) y la necedad de no buscar a Dios (44:9-18) con esta palabra. Los planes y proyectos personales que interfieren con la voluntad perfecta de Dios, también son retratados con este término (Is. 58:9; 59:4).

* Las dos veces que aparece en el NT (Rom. 8:20; Efe. 4:17) se usa el mismo vocablo griego “mataiotes”. Significa básicamente, vaciedad, futilidad, frustración y transitoriedad. Son términos actuales que reflejan muy bien la condición humana sin Dios; condición que se alcanza cuando no se alimenta el corazón y la mente con los principios de vida divinos, ni se busca la gracia de Dios para satisfacer nuestra carencia.

CONCLUSION: La vanidad apunta a buscar la felicidad fuera de Dios, siendo orgulloso, rechazando la humildad y los principios de Dios como normas de vida.

APLICACIÓN: Si creemos que nuestra vida le pertenece a Dios, debemos caminar aplicando los fundamentos que nos dan vida, lo cual es posible cuando la palabra es nuestro centro y norma para nuestra conducta.

Si somos de Dios, andemos como sus criaturas. Yo he decidido vivir dignamente para Dios, y tú, que decides? Estamos viviendo para ÉL? Hoy es tiempo de amar la palabra de Dios y rendirnos a Cristo.

Related Post

Leave a comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *